
LA MUERTE DESARMADA
Anastacio Jiménez M.
¡Ah Vinicio!
Con que noticia pintaron la mañana
de un domingo que quizo ser de fiesta;
pasó el sepulturero haciendo cortes
y detuvo tus sueños.
¿Qué tal es el vacío de este monstruos
que precisa de hacer penas constante?
¿ A qué sombra obedece?
¿Quién paga su aguijón que no se inquieta
cada vez que la parca va de caza?
Han cercenado tanto nuestras ancas,
que ya le están faltando municiones
y esgrimiendo el poder como a su puño
continúan su safra a empellones,
y a puños de tu cuerpo hicién jirones.
Porque así le acomodan a sus jueces
gastadas herramientas de intercambios
y es más cruento el borrón para la especie
si se ennoblece del sádico el oficio.
¿A dónde llega la barbarie,
qué con sangre inocente asfalta su impotencia?
¿ Qué baño de rudeza se proponen
con la sangre supuesta a redimirnos?
Sangre municipal sin impureza.
Sangre del lar que a destiempo se marcha.
¿Cuántas madres habrán como la tuya
llorando sin Consuelo?
¡
Sí con tu muerte, Vini, construír yo pudiera
un paquete de versos suversivos,
motivara las voces de la almendra,
del ruiseñor, del cáuce y del trillo,
y enhebráramos un ruidoso himno
los pueblos enlazando los caminos :
! Basta ya de las muertes a inocentes,
y de todas las muertes ¡Basta!
¡ Basta, indignos!
Paterson NJ
Agosto 10 / 2009
Anastacio Jiménez M.
¡Ah Vinicio!
Con que noticia pintaron la mañana
de un domingo que quizo ser de fiesta;
pasó el sepulturero haciendo cortes
y detuvo tus sueños.
¿Qué tal es el vacío de este monstruos
que precisa de hacer penas constante?
¿ A qué sombra obedece?
¿Quién paga su aguijón que no se inquieta
cada vez que la parca va de caza?
Han cercenado tanto nuestras ancas,
que ya le están faltando municiones
y esgrimiendo el poder como a su puño
continúan su safra a empellones,
y a puños de tu cuerpo hicién jirones.
Porque así le acomodan a sus jueces
gastadas herramientas de intercambios
y es más cruento el borrón para la especie
si se ennoblece del sádico el oficio.
¿A dónde llega la barbarie,
qué con sangre inocente asfalta su impotencia?
¿ Qué baño de rudeza se proponen
con la sangre supuesta a redimirnos?
Sangre municipal sin impureza.
Sangre del lar que a destiempo se marcha.
¿Cuántas madres habrán como la tuya
llorando sin Consuelo?
¡
Sí con tu muerte, Vini, construír yo pudiera
un paquete de versos suversivos,
motivara las voces de la almendra,
del ruiseñor, del cáuce y del trillo,
y enhebráramos un ruidoso himno
los pueblos enlazando los caminos :
! Basta ya de las muertes a inocentes,
y de todas las muertes ¡Basta!
¡ Basta, indignos!
Paterson NJ
Agosto 10 / 2009

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